Evolución de la regulación del pago por el préstamo público en Bélgica

El 30 de junio de 2011, una nueva decisión del Tribunal de Justicia de la UE (C-271/10, Vewa v Belgian Government; consultable en http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=CELEX:62010CJ0271:ES:HTML) obliga a Bélgica a plantear una nueva reforma de la remuneración por préstamo público.

 

Esta es la segunda sentencia que el TJUE falla contra este Estado, ya que en el año 2003,  Bélgica fue condenada por mala transposición de la Directiva que regula esta materia (en aquella ocasión, el Tribunal estimó que el legislador belga había eximido a tal número de bibliotecas del pago de la remuneración por los préstamos que realizaban, que hacía inviable de facto que los autores percibieran remuneración por este concepto  -misma situación por la que, tres años más tarde, condenaría al Estado español-).

 

Mediante la Ley de 30 de junio de 1994, Bélgica llevó a cabo la transposición de la Directiva 92/100/CEE sobre derechos de alquiler y préstamo y otros derechos afines a los derechos de autor (actual  Directiva 2006/115/CE).

 

No fue hasta 10 años más tarde -y con motivo de la Sentencia del Tribunal de Justicia de la UE del año 2003-, que Bélgica introdujo la compensación por los préstamos públicos de obras realizados en bibliotecas y centros similares (Real Decreto de 25 de abril de 2004).

 

Para dar cumplimiento al artículo 5.1 de la Directiva sobre alquiler y préstamo (actual artículo 6.1 de la Directiva en su versión de 2006), el Real Decreto de 2004 estableció en su artículo cuarto:

 

«El importe de las remuneraciones [por préstamo de obras] se fijará a tanto alzado a razón de 1 euro por año y por persona mayor de edad inscrita en las instituciones de préstamo a las que se refiere el artículo 2 [bibliotecas y centros similares], siempre que haya efectuado al menos un préstamo durante dicho período.

 

El importe de las remuneraciones a que se refiere el artículo 62 de la Ley [de 30 de junio de 1994] se fijará a tanto alzado a razón de 0,5 euro por año y por persona menor de edad inscrita en las instituciones de préstamo a las que se refiere el artículo 2, siempre que haya efectuado al menos un préstamo durante dicho período.

 

Cuando una persona esté inscrita en más de una institución de préstamo, el importe correspondiente por la remuneración será debido por esta persona sólo una vez.»

 

VEWA,  sociedad belga de gestión de derechos de autor, decidió interponer en 2004 una cuestión prejudicial ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea solicitando que dicho Tribunal se pronunciara acerca de la adecuación con la normativa comunitaria del sistema de remuneración establecido en su país.

 

Pues bien, en la Sentencia de 2011 por la que se resolvía dicha  cuestión prejudicial, el Tribunal determinó que el sistema de compensación establecido en la regulación belga era contrario al contenido del artículo 5.1 de la Directiva 92/100/CEE  debido a:

 

–          que la remuneración equitativa fijada por la Directiva sobre préstamo y alquiler tiene como objetivo permitir a los autores obtener ingresos suficientes y, por tanto, no son aceptables sistemas en los que se establezcan remuneraciones meramente simbólicas;

–          que para calcular correctamente dicha remuneración, y evitar que sea meramente simbólica, deben tenerse en cuenta todos los factores que influyen en el perjuicio que el préstamo causa en el derecho de los autores.

 

A partir de estas dos afirmaciones, el Tribunal señalaba en su Sentencia que tanto el número de obras disponibles en préstamo, como el número de prestatarios potenciales de cada establecimiento que realizan dichos préstamos, son elementos a tener en cuenta para calcular la cuantía de la remuneración.

 

A la luz de esta decisión, Bélgica afronta una nueva modificación de su sistema de préstamo público con el objetivo de adecuar la remuneración debida a autores con el marco comunitario. Según informó REPROBEL en la conferencia que IFRRO organizó en Copenhague el pasado mes de abril, se espera que la modificación esté lista este verano de 2012.

 

Las líneas principales de la misma supondrán un aumento cercano al 25% de las tarifas actualmente establecidas y la toma en consideración de los criterios de volumen de colección y número de usuarios de los centros obligados al pago para determinar la cuantía final. Además, el nuevo sistema de remuneración se aplicará con carácter retroactivo desde 2010.

 

La historia de la regulación española en esta materia presenta no pocos paralelismos con la evolución (y devenires) de la regulación belga.

Al igual que Bélgica, hasta el año 2007, la legislación española dejaba de facto sin efecto la remuneración por el préstamo de obras realizadas por bibliotecas públicas al eximir a un número muy elevado de establecimientos.

 

Solventado ese problema tras la Sentencia del TJUE de 2006, la nueva regulación española plantea un sistema de remuneración que en opinión de muchos adolece de los mismos problemas que la regulación belga ahora condenada.

 

Es de esperar que las modificaciones anunciadas por el gobierno belga, les permita por fin adecuar su normativa en esta materia al marco comunitario. Y es de esperar también que desde nuestro país se tome nota de esta evolución para solventar las posibles deficiencias que la actual transposición presenta a la luz de la Directiva 92/100/CEE.

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